Representantes principales de la década del 30

“El crecimiento de las artes en esta década no proviene de un desarrollo propio del quehacer artístico sino que llega súbitamente del exterior” (Ticio Escobar, 1983, pp 41). Aunque en esta década hubo importantes conmociones y cambios en la historia paraguaya (como la Guerra del Chaco y el cambio de gobierno liberal a colorado), el arte paraguayo aún seguía con las mismas formas de los primeros años del siglo XX. Sin embargo, en esta década, hubo tres representantes artísticos que contribuyeron al desarrollo de la cultura artística del país: Bestard, Bandurek y Guevara.

Bestard y el posimpresionismo francés

En 1933, Jaime Bestard desarrolla en forma más sistemática algunas consecuencias del posimpresionismo francés. Por un lado, el uso expresivo del color; por otro, cierta formalización de cuño cezannesco. Sus obras se destacan por poseer un espíritu contemporáneo y, a su vez, por mantenerse al margen de las manifestaciones artísticas que Europa desarrolló hacia algunas décadas anteriores. Aunque decía estar al margen del “arte tradicional” y oponerse al “arte moderno”, algunas pinturas de Bestard poseían ciertas características abstractas e indefinidas que en ese entonces se desarrollaba lentamente en el país.

Con Julian de la Herrería fundó el Salón de Primavera del Ateneo Paraguayo, convirtiéndose así en maestro de una primera generación que, más adelante, daría figuras significativas a la plástica nacional (Edith Jiménez, Alicia Bravard, Fiorello Botti, etc).

Bandurek y sus obras sobre Paraguay

Wolf Bandurek era un pintor polaco que, huyendo de la Alemania nazi, llegó al país en 1936. “Traía los ojos teñidos de terror y dolor, los que transportó a sus obras, inaugurando en nuestro medio un nuevo tipo de pintura (…) que transmite contenidos de dolor y angustia a través de un espíritu impregnado por la tragedia” (Olga Blinder, 1983, p 56). Con esto, introduce en sus pinturas contenidos dramáticos ligados a la historia concreta del Paraguay.

Tal como lo dice Josefina Pla, su pintura contribuyó a la ruptura de la plástica paraguaya. Sus obras plantean la posibilidad de que el paisaje y el retrato expresen la visión del mundo, los sentimientos y los valores del artista. No pasa lo mismo con Bestard, que más bien basa algunos de sus paisajes en los aspectos constructivos del color. Bandurek, con sus pinturas, fue capaz de expresar el paisaje como antagonismo del hombre y como amenaza (op. Cit)

Ilustraciones de Guevara

La primera característica de Andrés Guevara es la poca presencia que tuvo en el país, debido a que pasó gran parte de su vida artística por Argentina, Brasil y otros países americanos. Sus obras nunca fueron expuestas ni difundidas en Paraguay, pero las mismas estaban fuertemente impregnadas de imágenes y contenidos ligados a la vivencia paraguaya.

En esta década se convierte en un gran diagramador y dibujante cotizado, ilustrando importantes periódicos del Río de la Plata, Perú, Brasil y Chile a través de los cuales tuvo una importante presencia en la imagen gráfica sudamericana (op. Cit.). Aunque tuvo una desconexión total con la cultura del Paraguay, su trabajo igual constituye un valioso aporte que ayudó a interpretar visualmente la realidad paraguaya de ese entonces.

Fuente: Blinder, Olga; Escobar, Ticio; Plá, Josefina (1997) “Arte actual en el Paraguay 1900- 1995” Asunción, Ed. Don Bosco  

 

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