Lluvia, vapor y velocidad – William Turner

William turner “Lluvia, vapor y velocidad”, 1844, oleo sobre tela, 90,8 x 121,9 cm, Galería Nacional, Londres.

Descripción: es un cuadro al oleo, donde predomina los colores cálidos, prácticamente amarillescos. Se ve el tren encima de un puente en la esquina inferior izquierda del cuadro. A la derecha se ve, aunque no claramente, otros trazos que insinúan ser puentes por donde pasan los trenes. Y en la parte superior del cuadro se ven pinceladas de celeste, pero completamente cubiertas con las nubes o el humo del tren, lo cual no se puede visualizar por completo el cielo.

Organización: Pinta a un tren que corre a lo largo de las vías. El paisaje está definido muy vagamente, como en muchas otras obras de Turner. Los elementos sólidos (el tren, el puente) apenas están insinuados, desaparecen en la atmósfera neblinosa e irreal del cuadro. Se difuminan y mezclan la neblina que exhala el agua, la lluvia que pone un velo ante el cielo y el vapor de la locomotora. Recurre a una luz muy intensa que transmite más la emoción que la realidad objetiva. Así logra crear la atmósfera que pretende, más que ofrecer una representación verídica. A través de empastes se logra reflejar el humo del ferrocarril y el aire mismo.

Interpretación: Turner realizó apuntes del natural y luego creó el cuadro en su taller. A diferencia de otros pintores de la época, que despreciaban la industrialización y no veían en el progreso industrial temas merecedores de tratamiento pictórico, Turner admiraba la técnica moderna y por ello pinta la locomotora más moderna de su género y el entonces vanguardista puente de Maidenhead. Aún así, no se trata de ningún homenaje al ferrocarril ni a la Revolución Industrial. El tren es usado como recurso para representar un objeto a gran velocidad, para desmaterializar la forma.

Juzgamiento: Turner usaba una técnica particular con la que obtenía efectos lumínicos cambiantes. Aplicaba los colores rascándolos hasta extraer esquemáticamente del fondo las formas figurativas.  Con su particular técnica obtiene una textura inconfundible. con esta obra, al igual que con muchas otras, el artista está casi cerca de pintar cuadros abstractos. A Turner le impresionaban el movimiento de los objetos, la forma en que éstas se desfiguraban si iban a una velocidad sorprendente y, por ende, pintó este tren a vapor que, aparte de estar en movimiento, con su humo cubre por completo los rieles, los puentes y el cielo. Por lo tanto, la vista hace que no se pueda determinar bien lo que está a su alrededor, pero sí se puede entender qué es lo que se está acercando o alejando.

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