Artistas maravillosas – Gabrielle Münter (1877-1962)

A partir de la fecha, se abrirá una nueva sección titulada «Artistas maravillosas», que tratará básicamente de publicar vida y obra de mujeres de distintas épocas y distintas nacionalidades. El objetivo es visibilizar el aporte de las mujeres al arte las cuales, en su mayoría, son injustamente olvidadas por las academias e institutos de arte y por los investigadores y críticos del arte y la cultural.

14706976_1761219410796155_9220158774584678021_o
Retrato de Anna Roslund (1917)

Gabrielle es conocida por participar en el grupo expresionista El Jinete Azul.
Su estilo tiende a la abstracción, a la simplificación, con colores fuertes, puros, en zonas bien demarcadas por un grueso contorno, herencia del Cloisonismo postimpresionista (la técnica de «compartimentar» los colores inspirada en los vitrales medievales, que desarrollan Anquetin y Bernard, e imponen Gauguin y Van Gogh).
También es conocida por su vida sentimental, ya que durante unos años es la pareja de Kandinsky.
Pero por sobre todas las cosas, la historia del arte está en deuda con ella por salvar un importantísimo legado de «arte degenerado» (como nombran los nazis a todo lo que no entienden y, por supuesto, destruyen).
En 1937, los nazis clausuran una muestra donde Münter expone sus obras. Se inicia la persecución a los artistas de vanguardia. Lo que resulta curioso es que el ultranacionalismo nazi no sospecha que aquello que considera contrario al espíritu alemán (específicamente el Expresionismo), termina siendo hoy el reflejo del verdadero espíritu alemán, tan cargado de sentimiento.
Münter llega a poseer unos 80 cuadros y 300 dibujos del grupo El Jinete Azul (fundamentalmente de Kandinsky). Los esconde en el sótano de su casa, cuya entrada oculta, y la oculta tan bien que quienes van a confiscar las obras de arte no logran encontrar nada no sólo en una, sino en tres ocasiones.
Pero esa imagen de heroína de la historia del arte se agranda más aún cuando entendemos que, a pesar de sus dificultades económicas (debido a no poder trabajar por estar proscripta) y la terrible crisis general durante la guerra y la posguerra), Gabrielle no se deshace de ninguna de las obras que atesora en secreto, que ya en ese momento son valiosas. Y así resiste años, para terminar regalándole a la ciudad de Múnich y a la humanidad una de las mejores colecciones de arte expresionista de todo el mundo.

Fuente: https://www.facebook.com/3minutosdearte

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s