La posmodernidad y la apertura hacia las diferencias.

akihabara

La cultura postmoderna se caracteriza por la incredulidad con respecto a los metarrelatos. En este aspecto se puede mencionar a Jean Francois Lyotard, quien fue defensor de la pluralidad cultural y de la riqueza que nos proporciona la diversidad. Gracias a la misma, podemos adquirir nuevos conocimientos y valorar al otro, transformando y moldeando nuevos conceptos que se adaptarían a nuestras respectivas culturas que conformarían las siguientes generaciones.

El discurso deconstructivista pone en evidencia la incapacidad de la filosofía de establecer un piso estable (en cuanto al conocimiento, la certeza y lo absoluto). Jacques Derrida sostiene que “diferenciar” concierne a la fuerza que distingue elementos y, al hacerlo, da lugar a oposiciones binarias y, por tanto, a jerarquías que terminan afectando al significado mismo. En cuanto a Michel Foucault, la esencia de la fuerza es su relación con otra, para dominar o ser dominada. La diferencia se remite a un elemento diferencial de las fuerzas en relación, como la relación centro-periferia en el arte latinoamericano.

A pesar de que Latinoamérica cuenta con artistas talentosos de diversas regiones, aún sigue siendo opacada por el movimiento del mercado artístico Europeo. Sin embargo, ya son varios los que empiezan a visibilizarse poco a poco en el ámbito de lo denominado Centro. Todo esto conforma la multiplicidad de significados el cual, para Roland Barthes, genera una apertura sobre las posibilidades de interpretación de una obra de arte, así como también contribuye a la aceptación de miradas diferentes sobre la realidad.

Para Guilles Deleuze, la elaboración de un nuevo pensamiento de la diferencia, no subordinado a la identidad, implica también una relectura de la filosofía. La nueva configuración del mundo está determinada por un capitalismo de superproducción. El mismo ya no compra las materias primas y vende productos terminados. Lo que se vende son servicios y lo que se compra son acciones.  Jean Baudrillard ha señalado que los medios de comunicación son los constructores ideológicos de la realidad virtual, que niega la realidad real mediante el ejercicio retórico de la “hiperrealidad”. El territorio ha dejado de existir y solo ha quedado el mapa. O mejor, es imposible distinguir los conceptos mismos de mapa y territorio. Esto se relaciona con el auge de las Redes sociales de las últimas décadas, donde todos somos capaces de contactar con personas de otros continentes y recibir información en tiempo real.

Ante esto queda preguntarnos: ¿Vivimos en la realidad? Para Clement Rosset, vivimos constantemente apartándonos de lo real. Al huir de la realidad, construimos un doble, la ilusión. Quizás vemos lo que existe pero rechazamos lo que significa. Tenemos esa manía de negar lo existente, ese hábito de repudiar las consecuencias de nuestros actos. Y completando la idea de la negación de realidad, se puede mencionar a Peter Sloterdijk, quien ve al hombre contemporáneo como una mediocridad insatisfecha, semidepresiva, un animal triste que se menosprecia, hundido en la ambigüedad del propio yo. Para él, la única forma que el hombre tiene de hallar el abastecimiento de la necesidad de huida del mundo es en el arte y en las drogas, ésta última como un fallido intento para derribar la ontología de la trivialidad.

En una época de avances tecnológicos, superproducción, negación de lo real y fronteras difusas, ¿cuál sería el papel del artista postmoderno? Para Hal Foster, el artista debe considerar la cultura como un texto a interpretar y, de la mano de los estudios culturales, se sirve de las herramientas del arte para incursionar en terrenos ajenos, en el territorio del “otro” e indagar acerca de las posibles relaciones entre la cultura y las prácticas artísticas. Algo de esto también fue explicado por Ticio Escobar, quien se consagró al descubrimiento respetuoso de los valores de las culturas del otro, describiendo el complejo fenómeno de alteridad que distingue tales culturas dentro del contexto de la producción simbólica de los pueblos llamados “primitivos”, enfrentados a la sociedad nacional.

Fuentes:

Roland Barthes. La multiplicidad de significados

Jacques Derrida. Deconstrucción y diferencia

Guilles Deleuze. La diferencia y las nuevas sociedades

Michel Foucault. Lenguaje, fuerza y poder

Jean Francois Lyotard. La riqueza de la diversidad

Jean Baudrillard. Hiperrealidad y simulación

Hal Foster.  El artista como etnógrafo

Ticio Escobar. La belleza de los otros

Clement Rosset. Lo real y su doble

Peter Sloterdijk. Extrañamiento del mundo

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s